Enseñale a controlarse por medio de
controlarte a ti mismo.
Pon una rutina de horario para cuando tenga que dormir, comer
y hacer
trabajos en la casa.
Explicale porque es importante que haiga reglas.
Deja que tu niño ayude a hacer poner las reglas.
Deja que ayude a decidir las consequencias cuando éstas
reglas son rompidas.
Trata de entender los sentimientos de tu niño.
Si tu niño rompe una regla, controla tu enojo.
Si te enojas y le gritas, pídele disculpas.
Dale alagos constantemente a tu hijo.
Toma un respiro profundo. Y otro
más.
Recuerda que tu eres el adulto.
Cierra los ojos y imagínate que estás escuchando
las cosas que esta por
escuchar tu hijo.
Aprieta los labios y cuenta hasta 10, mejor hasta 20.
Has un ejercicio para reducir la tensión.
Llama a un amigo.
Si alguien puede cuidar a tu hijo, ve afuera y camina un
rato.
Toma un baño caliente o ponte agua fría en
la cara.
Toca un poco de música y canta una canción.
Toma
un vaso de agua.